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Sobre mí

No soy experto en nada. Solo alguien que llevaba cuaderno.

Me llamo Javier, tengo 49 años y vivo en Zaragoza. Llevo más de dos décadas trabajando en administración, casi siempre sentado, casi siempre con prisa. Durante mucho tiempo pensé que el cansancio, el dolor de espalda y la cabeza espesa a media tarde eran simplemente "hacerse mayor". No cuestionaba nada porque tampoco tenía tiempo para hacerlo.

El cambio no llegó por una revelación ni por un diagnóstico. Llegó un domingo cualquiera, mirándome al espejo antes de ducharme, y dándome cuenta de que llevaba años sin sentirme realmente bien en ningún día de la semana, ni siquiera en los que no tenía nada que hacer.

Cómo empezó el diario

Esa misma tarde cogí un cuaderno viejo que tenía en un cajón y empecé a anotar cosas muy simples: cuánta agua bebía, cuántas veces me levantaba de la silla, a qué hora me acostaba de verdad y no la hora que me decía a mí mismo que me acostaba. No había ningún plan detrás, solo curiosidad por entender qué estaba pasando.

Con las semanas empecé a probar cambios pequeños — casi ridículos de lo simples que eran — y a anotar qué pasaba después. Un vaso de agua al despertar. Cinco minutos de espalda antes de ducharme. Dejar el café después de comer. Ninguno por separado cambió mi vida, pero juntos, sostenidos durante meses, cambiaron mis días de una forma que no esperaba.

Por qué lo comparto

Empecé a contarlo primero a un par de compañeros de trabajo que notaron el cambio y preguntaron. Luego decidí escribirlo aquí, en este blog, por si le sirve a alguien que esté en el mismo punto en el que estaba yo: sin nada grave, pero cansado de estar cansado, y sin saber muy bien por dónde empezar.

Quiero ser claro en una cosa: no soy médico, ni entrenador, ni terapeuta. No doy diagnósticos ni trato ninguna condición. Lo que cuento aquí es mi experiencia personal, contada tal cual la viví, con sus dudas y sus tropiezos incluidos. Si algo de lo que leas te resuena, me alegra. Si tienes un problema de salud concreto, lo primero siempre es hablar con un profesional.

Qué vas a encontrar en este diario

  • Entradas sobre agua, movimiento, sueño, alimentación y cabeza — los cinco puntos que más anoté.
  • Nada de rutinas complicadas ni suplementos milagrosos.
  • La opción de escribirme si te apetece contarme tu caso y pensar juntos qué podría ayudarte a ti.

Gracias por pasarte por aquí. Si te apetece, puedes leer las últimas entradas del diario o, si prefieres hablar directamente, escribirme sin compromiso.

Javier escribiendo en su cuaderno, en casa

El cuaderno donde empezó todo

¿Hablamos?

Si te sientes identificado, cuéntame tu caso

No hace falta que tengas nada "grave" para escribirme. Muchas conversaciones empiezan solo con cansancio y ganas de ordenar la rutina.

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